Yo joven
Por María Carpio.
¿Nunca ha pasado por tu mente si el niño que
solías ser, estaría feliz con la persona que eres ahora?, Ya que no se puede
negar que hay acciones que nos marcaron de alguna manera, esas locuras que
cometimos, algunas de ellas nos dejaron diversión y otras no tanta, seamos
honestos, no todo fue miel sobre hojuelas, algunos tuvimos tropezones que
dejaron marcas, cosas que quisiéramos cambiar, y hasta llegamos a pensar que
fuimos unos tontos al hacer esas cosas. Y no es que seamos unos viejos por
pensar así, pero hoy que estamos entrando a una etapa de madurez, las cosas se
comienzan a ver de distintas maneras y dejamos de lado algunas acciones, sólo
porque “no van de acuerdo con nuestra edad”, pero hay que admitir que, por más grandes
que estemos, todos tenemos dentro un YO JOVEN, que nos sigue llenando de
sonrisas y de ideas locas aunque muchas veces no lo sacamos a relucir; no hay
que olvidar, la vida es corta y hay que vivir cada momento, y esto no quiere
decir libertinaje, no hay que confundirnos tampoco. Hay muchas maneras de
disfrutar libremente, y sobre todo con responsabilidad. ¡No te quedes ahí
acostado, sal, que hay un mundo que espera por ti! No importa qué edad tengas... NUNCA ES TARDE, recuerda que errar es de humanos, sal a divertirte, háblale a esos viejos amigos,
corre, salta, ríe alto, llora, equivócate y corrígelo, sé feliz, prueba cosas
nuevas, conoce otras personas, vístete como quieras, baila, besa, abraza,
planta un árbol, haz una buena obra, perdona, viaja, lee, enamórate, pero sobre
todo: SÉ TÚ MISMO y nunca dejes que nadie trate de cambiarte sólo porque no le
gusta cómo eres. Y no permitas nunca que tu alma envejezca, aunque se arrugue
tu piel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario